Una fecha olvidada por el panismo

Gómez Morin, Gutiérrez  Lascuraín y Cossio
Gómez Morin, Gutiérrez Lascuraín y Cossio

Manuel Gómez Morin escribió un ensayo al que tituló 1915, como referencia al año de partida de una generación que marcó una etapa importante en la vida del México postrevolucionario. Al citarlo en el debate que el pasado 30 de julio sostuvieron los candidatos a la Presidencia del PAN, Ricardo Anaya demostró un rasgo de los nuevos panistas: recurrir a fragmentos de la historia de su partido para citarlos en sus discursos, pero sin conocerla realmente.


Trozos de historia

El fundador del PAN vivió la etapa más dura de la Revolución Mexicana en carne propia. Un año quedo marcado en su memoria por los eventos que tuvieron lugar en esos meses. En 1926, redactó un ensayo al que tituló 1915, fecha que Gómez Morin recordó de la siguiente manera: “cuando más seguro parecía el fracaso revolucionario, cuando con mayor estrépito se manifestaban los más penosos y ocultos defectos mexicanos y los hombres de la Revolución vacilaban y perdían la fe, cuando la lucha parecía estar inspirada nomás por los bajos apetitos personales, empezó a señalarse una nueva orientación”.

Ese año para el primer presidente del Blanquiazul, representó el nacimiento de una nueva generación que representaría un cambio en la vida del país, pues es hasta septiembre de 1916 en que él, junto a otros jóvenes que se encontraban estudiando en la Universidad, crean el grupo que volvería a nutrir el Ateneo de la Juventud gracias a la Sociedad de Conferencias y Conciertos, grupo que fue conocido como los 7 sabios.

En la entrevista que en 1970 concedió al matrimonio Wilkie, el propio Gómez Morin describió algunos detalles del grupo que se formó. “El apodo no era halagador para nosotros, se aplicaba con un sentido peyorativo: señalarnos como poco jóvenes, como demasiado estudiosos, como demasiado envejecidos antes de tiempo. Era un poco en son de burla como se aplicaba. Pero sí fue un grupo que se preocupó por los problemas de México”.

Convención Nacional, 1946
Convención Nacional, 1946

Para el historiador Javier Garciadiego, dicho grupo ayudó a que los universitarios pudieran participar en la transformación que el país sufría en esos años. “Es así como deben entenderse el surgimiento y la fuerza del ya mítico grupo de los ‘siete sabios’. En sus objetivos y afanes encontramos delineado el perfil que caracterizaría a Gómez Morin el resto de su vida. A diferencia del grupo anterior, el del Ateneo, preocupado por el cultivo de las humanidades, ‘los siete sabios’ se dedicaron a estudiar los problemas de México para colaborar en la reconstrucción del país. Más que cultural, su vocación era práctica”.

De esta forma, 1915 sería en la obra y el ideario del fundador panista, la fecha en que una generación llegaría a formarse para contribuir al necesario cambio de México. “Pero si el alba de 1915 ha de llegar a ser pleno día, es menester encontrar un campo común, una verdad, un criterio aunque sea provisional, para encauzar y juzgar la acción futura.

Necesitamos después de organizar una ideología que integre y precise los vagos deseos y la indefinida agitación que a todos nos tienen conmovidos hasta el malestar físico. Una ideología de la vida mexicana, de los problemas que agitan a México. Una ideología sin mistificaciones de oratoria, adecuada a propósitos humanos, que resuelva en la acción y no en la literatura, las graves contradicciones que estamos viviendo”. Sin duda un texto de la pluma de Gómez Morin que se aplica a la actualidad.

Gómez Morin con la Delegacion Guerrero
Gómez Morin con miembros de la Delegacion Guerrero

Al inicio de sus intervenciones en el debate del pasado 30 de julio, Ricardo Anaya señaló: “el gran acierto de la generación de Manuel Gómez Morin, la generación de 1915, fue entender el México de su tiempo, pero sobre todo, actuar en consecuencia. A 100 años de distancia, estamos llamados a repetir ese mismo ejercicio, entender a nuestro México para actuar”, por lo que se podría inferir que van a seguir el ejemplo del fundador del PAN, quien vivió de su profesión de abogado, no de ocupar puestos públicos a pesar de presidir al Partido por espacio de 10 años, además de no formar grupos que controlasen la estructura del Partido.

Como es perceptible, las nuevas generaciones de panistas pueden citar algunas de las palabras de los fundadores del Partido pero no ponerlas en práctica. Por eso en el debate, ambos candidatos se llamaron incongruentes y tenían razón.

Migajas

Las notas acerca del futuro del aún gobernador de Sonora, el panista Guillermo Padrés Elías, se van multiplicando con el señalamiento que los problemas de índole judicial se continúan acumulando para su desgracia luego de la derrota frente al PRI.

Si hasta los críticos de programas de televisión y espectáculos, como Álvaro Cueva, ven al PAN como un partido perdido y con un futuro poco alentador, es que la imagen del mismo no es la mejor, pero lean el artículo de Cueva y, como él dice, atrévanse a opinar.

Para seguir con el tema de la congruencia panista, militantes de Nuevo León denunciaron que sus firmas para apoyar la candidatura de Anaya Cortés fueron falsificadas, sin que se conozca al momento una aclaración por parte del equipo del candidato.

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