Las cuotas en el PAN

piece-of-puzzle-in-the-glass

Con la mira puesta en las elecciones de 2017 –y también en las de 2018–, el panismo se ha comenzado a mover para obtener las candidaturas necesarias para participar. Las negociaciones han comenzado desde este año, pues bien saben que quien da el primer golpe se puede llevar la mayor cuota, lo que ha provocado que el Partido se mueva de acuerdo a la manera en que se acuerdan las candidaturas para los distintos grupos que controlan las estructuras estatales. En el Estado de México, ya comenzó una negociación de esta naturaleza.


Cuotas y cuates

De acuerdo con Salvador Camarena, en su columna de El Financiero, Josefina Vázquez Mota estaría negociando para aceptar ser candidata a la gubernatura del Estado de México en 2017. Dentro de las pláticas con las dirigencias nacional y estatal, la excandidata presidencial no sólo pediría garantías de apoyo y tener control sobre el equipo de campaña, sino que también pidió posiciones para los integrantes de su equipo para las candidaturas –muy probablemente plurinominales– para diputados federales en 2018.

Asimismo, también estaría en la mesa de negociación –en el caso de no ganar la elección a gobernador– una plaza en la lista nacional para el Senado también dentro de dos años.

Lamentablemente, este tipo de negociaciones ya se ha convertido en una constante en la vida interna del panismo, pues ahora las candidaturas no se deciden con base en los proyectos o la trayectoria y capacidad de los militantes –y del proyecto panista de nación–, sino en las mesas de negociaciones en donde los caciques o dirigentes de comités acuerdan quien llegará a una candidatura, en especial las siempre codiciadas plurinominales.

Así ha venido ocurriendo desde que inicio el siglo, con la llegada del partido al Poder –luego de ganar la presidencia de la república–, pues se ha acentuado la presencia de personajes que continuamente ocupan cargos de elección sin más merecimiento que pertenecer a un grupo interno en el blanquiazul.

De hecho, después de que Luis Felipe Bravo Mena dejó la presidencia nacional del PAN, sus sucesores han logrado colocar a algunos de sus allegados en candidaturas plurinominales, incluso se ha llegado a poner en estas listas a panistas cuestionados por alguna irregularidad y que con esa posición alcanzan el tan anhelado fuero.

Gracias a las modificaciones que han sufrido los estatutos panistas en los últimos años, las dirigencias nacional y las estatales tienen la facultad de nombrar directamente candidatos plurinominales para senadores, así como diputados locales y federales, lo que ha servido para que la “onda grupera” influya al momento de considerar a los afortunados a dichas candidaturas.

Así, el militante que pensó que ingresando al partido –fiel a las ideas de los fundadores– podría aportar algo al participar en política, luchando para ocupar una candidatura, se encuentra que en la realidad la manera para tener acceso a este tipo de posiciones es a través de los distintos grupos que controlan al Partido, haciendo méritos con los caciques en turno.

file1651251406837

Lo que reflejó la columna de Salvador Camarena, es sólo una muestra de cómo se llevan a cabo las negociaciones que podrían llegar a colocar a personajes alejados de los valores e ideas del blanquiazul, pero cercanos a los liderazgos que negocian los nombres que integrarán las listas plurinominales, algo que ya se ha presentado en la historia reciente del Partido.

Esto también explica porque hay tantas deserciones en el panismo, pues funcionarios que anteriormente se desempeñaron como legisladores, cambian fácilmente de camiseta en la siguiente elección, pues como fueron acomodados por la cercanía con algún personaje, no tienen nada que agradecer al PAN, ni razón alguna para seguir con su ideario.

Para los militantes –los pocos que quedan fieles a las ideas de los fundadores–, es una mala noticia pues restringe sus posibilidades de iniciar una carrera política, a menos que se integren a un grupo y sigan las instrucciones, a la espera de una recompensa que podría llegar al cabo de unos años.

Que el Partido se haya convertido en una agencia de colocaciones en poder de una federación de grupos estatales, que apoyan al presidente nacional en turno que más convenga a sus intereses, es la nueva realidad de un panismo que ha olvidado la razón por la que fue fundado el Partido, apoyando el reparto de cuotas para los cuates de los caciques en turno, esos que mandan a las fiestas a sus allegados a ver que descubren de sus adversarios internos.

Migajas

Algunos panistas se muestran preocupados por la falta de acción en dos temas que fueron parte de las promesas de campaña de Ricardo Anaya: depuración del padrón de militantes y lucha anticorrupción. Por lo pronto, militantes empiezan a organizarse para preguntar en el CEN qué ha pasado con estos dos temas.

Ya que abordamos el tema de la lucha anticorrupción al interior del PAN, Hugo Páez en su columna diaria agrega otro gobernante panista a la lista –que debe estar creciendo en el escritorio de Bravo Mena– de sospechoso de actos de corrupción. Es el caso de Christian Von Roehrich, jefe delegacional en Benito Juárez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s