Enigma mexiquense


 

Para Acción Nacional, la elección a gobernador en el Estado de México se ha convertido en un verdadero enigma, ya que no sé sabe el desenlace que tendrá esta aventura, quién será finalmente el candidato y si esto ayudará al Partido en su ruta hacia el 2018. Con una militancia cuestionada, grupos que –se sospecha– mantienen relación con el priísmo, la votación para renovar la gubernatura supone para el panismo un verdadero desafío.

 

Retos próximos

De estar cerca de ganar la gubernatura, incluso con una mayoría en la legislatura local, el panismo se ha convertido en el Estado de México en un sector menor del sistema de partidos en dicha entidad. Su dirigencia ha sido cuestionada, al grado que ya fue reemplazada por el Comité Ejecutivo Nacional en la primera década de este siglo, colocando una delegación que sólo sirvió como paréntesis para una historia en la que el PAN mexiquense siguió su ruta para retroceder en las posiciones ganadas.

​Ahora, está a las puertas de una campaña electoral sin una definición clara en cuanto a candidato, estrategia para afrontarla y en medio de una pugna por la candidatura presidencial de 2018. La mejor prueba de lo complicado que ha resultado para Acción Nacional elegir candidato, es lo que hay alrededor de Josefina Vázquez Mota, quien viene deshojando la margarita para aceptar participar en la elección, pero con una serie de exigencias que involucran el apoyo de todo el panismo de la entidad, el cual sigue regateándoselo e, incluso, elevando el precio –con acusaciones en contra de Ricardo Anaya por venta de candidaturas, como señalamos en una columna anterior–, por lo que no será fácil llegar a un acuerdo.

​A lo anterior se suma el fracaso para ir en una alianza con el PRD y otros partidos, lo que en el plano teórico le permitiría competir exitosamente en contra del PRI, pero que en realidad evidencia como ha perdido fuerza el panismo desde los triunfos obtenidos en 1999 y 2000.

​El PAN ha estado cerca de ganar la gubernatura, con las candidaturas de José Luis Durán y Rubén Mendoza, pero no lograron un resultado positivo, aunque a nivel municipal lograron importantes triunfos en algunos de los municipios más importantes del estado. Los continuos errores, como la falta de acompañamiento de sus alcaldes, para evitar que se metieran en problemas –como sucedió en Tultitlán y Ecatepec en los primeros años de este siglo–, minaron los apoyos ciudadanos hacia el blanquiazul, algo similar a lo que ocurre con el enfrentamiento de los presidentes municipales panistas de Huixquilucan y Naucalpan.


​En el ámbito legislativo, la bancada azul llegó a ser mayoría, pero varios diputados locales cambiaron de bando, dejando en desventaja al Partido en la legislatura estatal. A partir de este tipo de experiencias, se empezó a sospechar de la manera en que el gobierno de la entidad compraba voluntades azules para sus intereses, sospecha que se mantiene hasta el día de hoy.

​En la coyuntura actual, Acción Nacional se enfrenta a una nueva elección sin una estructura y militancia confiables, además de grupos internos enfrentados entre sí y con la dirigencia nacional, además su mejor prospecto, la excandidata presidencial en 2012, ha puesto sobre la mesa una serie de exigencias para aceptar participar como candidata, una de ellas que se le garantice el apoyo de todos los grupos en tierras mexiquenses, algo que puede ser ingenuo de acuerdo a los antecedentes que hemos comentado en este espacio.

​Si bien las encuestas, antes de que dé inicio la campaña, le dan ventaja a Josefina Vázquez Mota, incluso en contra de Alfredo del Mazo Maza –a quien todo apunta será el candidato tricolor–, este dato no es algo que indique que el panismo puede ser competitivo en 2017, pues cabe recordar que un panorama similar se vivió con Rubén Mendoza Ayala en contra de Enrique Peña Nieto. Ya sabemos cómo terminó esa historia.

​La campaña por la gubernatura mexiquense es un enigma para el panismo, pues dadas las condiciones en las que asiste a la cita electoral lo único seguro es que no podrá competir en contra de una de las maquinarias electorales que mejor se desempeña para lograr la victoria en las urnas, con una gran cantidad de recursos a su disposición y una oposición dividida, gracias al egoísmo de la izquierda y la derecha.

​Incluso, se puede decir que al partido que mejores resultados puede obtener en estos comicios es Morena, el cual si bien no aspira a ganar si ha apostado a crecer y avanzar en las posiciones obtenidas, además de que será el instituto político que mejor capitalice el descontento social que priva con la situación económica que vivimos.

​El PAN en el Estado de México no tiene un futuro prometedor en la siguiente elección, buena parte de la culpa es de ellos mismos, aunque les cueste trabajo reconocerlo.

 

Migajas

Un interesante texto de Carlos García en Milenio Diario, acerca de un “dedazo” a favor de Josefina Vázquez Mota. El artículo refleja lo que está pasando en este partido previo a la elección.

Siguiendo con el tema de las versiones que aparecen en la prensa, vaya revuelo que causó la columna de Salvador García Soto sobre un pacto ente Ricardo Anaya y Enrique Peña Nieto para cerrarle el paso a López Obrador a cambio de la gubernatura del Estado de México y la Presidencia de la República.

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